Turismo sostenible, una opción al alza

Según datos de las operadoras turísticas, los viajeros están valorando cada día más la posibilidad de no contaminar durante sus vacaciones, y si saben que con su viaje pueden ayudar a pequeños proyectos turísticos, mejor todavía. Esta parece ser la opción preferida de turistas provenientes de Corea, China, Alemania e India, que son los más proclives a pagar para vacaciones ecológicamente sostenibles. De acuerdo a los datos disponibles sobre ecoturismo y a encuestas realizadas a más de 5000 personas por la Asociación de Viajes del Pacífico Asiático y Visa Internacional se desprende que los turistas más sensibles están dispuestos a pagar hasta un 10 por ciento más para vacaciones ‘verdes’ y culturalmente significativas. Especialmente sensibles son los turistas alemanes que aprecian poder conocer y comprender mejor otras culturas y están dispuestos a pagar por ello.El concepto de vacaciones verdes o eco-sostenibles incluye elementos como viajes en avión con compañías que han reducido sus emisiones de carbono, el alojamiento en albergues que dan trabajo a la población local y aseguran tratos laborales justos, consumir productos alimenticios locales y posiblemente biológicos y también asegurar un tiempo para conocer personas locales y acercarse a su cultura, evitando así que el programa de viaje sólo se centre en los monumentos y espacios naturales y olvide a las personas.

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El turismo sostenible será ‘verde’

Las empresas líder del sector del turismo buscan formas de contribuir a la lucha contra el cambio climático a través de acordar reducciones significativas de emisiones de dióxido de carbono de hoteles, cruceros y aviones. Las mayores compañías del sector, reunidas en el Consejo Mundial del Turismo (WTTC por sus siglas en inglés) en Lisboa el 11 y 12 de mayo, han acordado medidas para reducir el impacto ambiental de sus actividades y esperan que más compañías se unan a esta iniciativa. El presidente del WTTC, Geoffrey Kent, afirmó que se espera que estas medidas se hagan efectivas en el plazo de un año. Según datos del WTTC la industria del turismo, que reúne a las mayores operadoras del sector, compañías aéreas, cadenas hoteleras y empresas de otros sectores relacionados, contribuye en un 10.4 por ciento a la economía mundial y generan unos 231 millones de puestos de trabajo.  Sobre su contribución al calentamiento global, no existen datos fiables pero todas las actividades relacionadas con el turismo dependen de la construcción, los viajes por avión, los cruceros y otras actividades que contribuyen directamente al cambio climático.
El mejor camino para enfrentar el tema del cambio climático pasa por incrementar la eficiencia de las empresas: por ejemplo, las
compañías aéreas contribuyen en un 1,6 por ciento a las emisiones mientras que la construcción genera un 40 por ciento de las emisiones de dióxido. Según Kent los gobiernos se verán obligados a mostrar a los turistas que están levando a cabo acciones concretas para reducir el impacto de las actividades humanas sobre el clima y los países que no muestran interés por el ambiente perderán turistas.

Medidas de protección para la Antártida

antartica

El número de turistas que visitan la Antártida aumentó en un 14 por ciento en 2006, y unas  37,000 personas más que el año anterior visitaron lo que hasta hace poco era el continente solitario. Muchas voces han levantado dudas y preocupaciones por el inevitable impacto sobre el último territorio salvaje del planeta.
El pasado 11 de mayo se celebró una reunión consultiva del Tratado Antártico donde se anticipó la necesidad de regular el flujo turístico para proteger el frágil ecosistema de la zona.
Se acordaron diversas medidas para salvaguardar el ecosistema de la antártica entre ellas el endurecimiento de la concesión de autorizaciones a los tour-operator para desalentar la llegada de barcos con capacidad para más de 500 personas y la prohibición de que haya más de una barco atracado con vistas a que no haya más de 100 turistas a tierra  a la vez.
El encuentro contó con la participación de unas 300 personas entre delegaciones oficiales y de organizaciones científicas de 37 países. Ambientalistas y representantes del mundo científico plantearon sus preocupaciones con relación al calentamiento global y sus efectos sobre los hielos costeros del continente y alertando sobre los efectos negativos de una excesiva presión humana debida al turismo que aceleraría el proceso de alteración del delicado equilibrio ambiental.
El Tratado Antártico fue ratificado en 1959 por 12 países, actualmente los países parte son 46. El Tratado regula las posesiones territoriales de los países firmantes, prohíbe que en el territorio se efectúen investigaciones o pruebas de armamento nuclear o convencional y establece un marco de protección para las actividades científicas.