Publicada la autobiografía de Wangari Mathaai, activista ambiental y Nobel de la Paz

wangari

‘Con la cabeza bien alta’ es el título de la autobiografía de Wangari Mathaai, premio Nobel de la Paz 2004 y fundadora del movimiento del Cinturón Verde (Green Belt) que la editorial Lumen acaba de publicar. La obra  recorre los momentos más significativos e la vida de esta activista imparable en Kenia, desde su niñez hasta su reciente actividad parlamentaria y en el gobierno. A pesar de haber sufrido sistemáticas agresiones y cárcel en los años ’80, Wangari Mathaai logró movilizar a las mujeres de su país y estableció un movimiento imponente que ha frenado los efectos de la deforestación en Kenia, empoderando a cientos de mujeres de las zonas rurales. El movimiento del Cinturón Verde concentra sus actividades en el conservacionismo ambiental, la reforestación, la educación ambiental, los talleres de formación panafricanos sobre temas ambientales dirigidos específicamente a mujeres y ciclos de visitas y tour, los llamados Green Belt Safaris. En 2004, Wangari Mathaai recibió el premio Nobel de la Paz como reconocimiento a su trayectoria como activista y como fundadora del movimiento Green Belt.
La citación del Comité Nobel Noruego del Parlamento Noruego afirma: “La paz en la tierra depende de nuestra capacidad de asegurar nuestro medio ambiente. Maathai está a la cabeza de la lucha para promover un desarrollo social, económico y cultural en Kenia y en el resto de África que sea ecológicamente viable. Su visión del desarrollo sostenible es holística e involucra la democracia, los derechos humanos y en especial, los derechos de las mujeres. Ella piensa globalmente y actúa localmente.”

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Premios a las actividades bancarias sostenibles

FT

Hasta los bancos pueden ser sostenibles. El Financial Times y el IFC (International Finance Corporation, instituto asociado del Banco Mundial) han anunciado en Londres los nombres de los ganadores del segundo Premios a las Actividades Bancarias Sostenibles. El premio, creado por el Financia Times en asociación con el IFC, reconoce las actividades de aquellos bancos que hayan liderado el sector financiero y que, a través de planes de innovación, haya integrado objetivos de sostenibilidad social, medioambiental y energética en sus operaciones financieras. Los bancos compiten en cinco categorías diferentes: actividades bancarias sostenibles, países emergentes, banqueros sostenibles, acuerdos sostenibles y logros en las finanzas de carbón (reducción de emisiones).
El número de solicitudes recibidas en su segunda edición han confirmado el interés del sector: mientras que la primera edición de 2006 recibió unas 90 solicitudes de 48 bancos de 28 países, la segunda edición recibió más de 151 solicitudes desde 100 bancos de unos 51 países. 

Cuando una institución bancaria incorpora en sus actividades una perspectiva sostenible, puede tener un impacto inmediato y de largo alcance en la vida de millones de personas. El concepto de actividades sostenibles para el sector financiero no se limita a los microcréditos sino que implica la revisión de los criterios de ROI (return on investment, es decir le rendimiento de las inversiones) y del riesgo. En los despachos de los consejos de administración, donde una vez sólo contaba el interés inmediato de los inversores, hoy se manejan criterios más amplios de riesgo que incluyen a todas las partes interesadas (los que en inglés de definen como stakeholders), desde los actores sociales hasta las autoridades, y que contemplan diversas variables económicas pero también sociales, como los derechos humanos y laborales, la educación o la corrupción.  Cada vez más instituciones están incorporando indicadores de sostenibilidad, y aunque todavía no haya ninguna institución financiera que premie activamente la responsabilidad social corporativa de una empresa,  sí se empieza a castigar su ausencia. 

Cierra la campaña de sensibilización ecológica centrada en los tejanos

ecojeans

El tejano ha sido el gran protagonista del cierre de la eco-campaña de sensibilización que LifeGate ha desarrollado en universidades e institutos superiores del norte de Italia. Durante el acto han sido premiados doce de los mejores trabajos en las categorías de diseño, estilismo y arte en los que se pedía reinterpretar el tejano, como prenda y como tejido.

La campaña de sensibilización arrancó a principios de marzo y contó con la participación del Centro Turístico de Estudiantes (CTS), y naturalmente los protagonistas de todas las actividades y concursos fueron los pantalones más famosos y más usados del planeta; los tejanos.

Desde 1998, LifeGate produce prendas tejanas eco-compatibles: el algodón usado para la elaboración es de producción europea, no está modificado genéticamente y es cultivado con procesos biológicos, sin uso de aditivos químicos ni fertilizantes; el tinte se realiza con índigo puro y  para el envejecimiento se usa la piedra. Hasta los botones, cierres e hilos cumplen con criterios de sostenibilidad ambiental y social. Cada año, LifeGate destina el 5 por ciento de los beneficios obtenidos con los eco-tejanos a sostener proyectos que difunden valores y conciencia. Por el proyecto eco-tejanos, la empresa recibío en 2006 el Ethic Award en reconocimiento de su propuesta productiva y el compromiso de responsabilidad social. La de 2006 fue la primera colección de eco-tejanos compuesta por siete prendas hechas en algodón biológico. El 40 por ciento de los pesticidas que envenenan el planeta proviene de los cultivos del algodón.

Cannes se viste de verde

dicaprioCannes (Reuters) 15 mayo 2007

“El calientamiento global es una realidad. Está ocurriendo”. Con este mensaje el actor Leonardo di Caprio mostró su faceta más activista y lanzó el mensaje más comprometido del Festival. 

El documentario “La hora 11. Consume menos, vive más”,  que presentó en el Festival de Cine de Cannes, habla del calentamiento global de una forma directa y alarmante: estamos viviendo los últimos minutos de la última hora antes de que sea demasiado tarde. Este actor cuyas actividades ecologistas son conocidas desde años, ha querido aprovechar su notoriedad y la repercusión mediática del escenario de Cannes para lanzar un llamamiento: paremos nuestras actividades  contaminantes y salvemos nuestro medioambiente antes de que sea demasiado tarde.
El documentarios es un recorrido divulgativo que identifica diversas causas del calentamiento global apuntando tanto a las acciones cotidianas de las personas de a pie como a las grandes actividades industriales y su impacto en el ambiente.  A lo largo de los 90 minutos que dura el documental, la voz de Di Caprio formula preguntas concretas sobre el impacto que causa el actual estilo de vida y de producción, preguntas que responden diversos científicos de la talla de Stephen Hawking. El enfoque del documentario y el mensaje de Di Caprio no es milenarista, y el mensaje de fondo es que hay esperanza: a pesar de la gravedad de las realidades descritas, todavía es posible hacer algo. Lo importante, dice Di Caprio, es que comprendamos que es urgente actuar, porque conforme sigamos contaminando, va a ser cada día más difícil poner remedio a una situación cuyos efectos ya estamos sufriendo.
No es la primera vez que el cine se hace instrumento y canal de difusión de mensajes sociales tan directos. Hace solo un año, el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, ganó un Oscar por su documentario-denuncia “Una verdad incómoda” (An inconvinient truth), a través del cual logró que los medios de comunicación hablaran de la realidad del calentamiento global, que todos ya experimentamos pero que muchos quieren negar u ocultar.
Según las hermanas Leila Conners-Petersen y Nacia Conners, directoras, coporoductoras y coguionistas del documental, es necesario parar esta especie de suicidio conciente de la humanidad. Kenny Ausubel y David Orr, respectivamente jefe y profesor del departamento de estudios medioambientales de la Universidad de Oberlin, en Estados Unidos, colaboraron en la realización de la película , convenidos de que es necesario informar a la opinión pública de la gravedad de la situación y de que el medio audiovisual es muy eficaz para mover las conciencias. El documental denuncia la responsabilidad del Gobierno de los Estados Unidos y de su industria, responsable del 75 por ciento de las emisiones globales.

Premio Biol, para España

oliva

El aceite español “Rincón de la Subbética” gana el XII premio internacional del aceite biológico.
Por primera vez un aceite español recibe este galardón internacional que hasta la fecha había sido dominado por productores italianos.
“La calidad general mejora cada año” ha declarado el presidente del jurado, Dr. Antonio Zelinotti, jefe del panel italiano del Consejo Oleico Internacional, el  máximo organismo internacional del sector. “La victoria española demuestra que la excelencia  es el objetivo de los productores del aceita biológico”.
Una novedad de esta doceava edición del Premio Biol ha sido el análisis de la relación entre los mejores aceites y su territorio, lo que se recopilará en la primera Guía Internacional de los mejores aceites virgen extra biológicos.
El Premio Biol fue establecido en 1995 para difundir y vitalizar los aceites de oliva extra virgen obtenidos mediante técnicas de agricultura biológica y contribuir así al conocimiento y difusión de la agricultura ecológica. Incluye un apartado dedicado a la fotografía. El concurso acepta como participante tanto a los productores individuales como las cooperativas oleícolas y los productores de aceite que utilizan y practican técnicas de agricultura ecológica de acuerdo a los estándares de regulación establecidos por el IFOAM (International Federation of Organic Agriculture Movements) y a las normas nacionales, comunitarias e internacionales vigentes.
Se admiten a concurso exclusivamente los aceites de oliva virgen extra provenientes de agricultura ecológica, obtenidos de acuerdo a las normas comunitarias vigentes sobre la clasificación de los aceites de oliva, y provenientes de áreas territoriales delimitadas y homogéneas.

El Nobel Verde premia la lucha creativa para la justicia y el ambiente

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Seis activistas ha sido galardonados con el Premio Goldman 2007, entregados el 22 de abril en San Francisco, Estados Unidos, en reconocimiento de los resultados obtenidos con su lucha para proteger el medio ambiente llevada a cabo con creatividad y casi sin recursos. Algunos pagaron un alto precio personal para llevara adelante su batalla, como el agricultor irlandés Willie Corduff, que acabó en la cárcel para oponerse a la construcción de un gaseoducto de Shell. El Gobierno de Irlanda había aprobado inicialmente el gaseoducto pero Corduff pudo demostrar que la aprobación era ilegal por violar leyes nacionales sobre ambiente y desarrollo local. Otros jugaron la carta del ingenio, como el emprendedor islandés Orri Vigfússon quien creó una fundación para el Salmon del Atlántico Norte y recaudó más de 35 millones de dólares para comprar los derechos de pesca a organizaciones pesqueras comerciales para bloquear la pesca destructiva del salmón salvaje del Atlántico Norte que en menos de 15 años había reducido del 75 por ciento las pescas en esta zona.

Otro de los galardonados, Hammerskjoeld Simwinga de Zambia, creó un programa de desarrollo comunitario sostenible para repoblar la fauna silvestre nativa en una zona donde la caza furtiva habia diezmado la población de elefantes y que ahora proporciona ingresos por turismo a la población local.

Tres de los galardonados vieron compensada su lucha contra la industria extractiva. La canadiense Sophia Rabliauskas logró que se estableciera una protección temporal sobre parte de la foresta boreal de Manitoba, amenazada por la construcción de una central hidroeléctrica.

Tsetsegee Munkhbayar trabajó con el gobierno de Mongolia y organizaciones de la sociedad civil para bloquear las actividades extractivas de las minas de oro que estaban destruyendo el frágil sistema de rios y arroyos del país.

La eficaz oposición de Julio Cusurichi a la tala indiscriminada de árboles y su asesoramiento a la Federación Nativa del Río Madre de Dios (FENADAM), ayudó a preservar los bosques originarios de la amazona peruviana y la forma de vida de la población nativa que vive en la zona alrededor del río Madre de Dios.

El Premio Medioambiental Goldman reconoce la labor de activistas comunitarios de base y defensores del medio ambiente a través de una red de 21 organizaciones ecologistas de todo el mundo y un panel de expertos de unas 5 naciones.

El Premio Medioambiental Goldman es un proyecto de la Fundación Medioambiental Goldman, establecida en 1989 y su estructura internacional en red cuenta con el reconocimiento de 113 jefes de estado en todo el mundo. Cada año, el Premio Goldman amplifica las voces de los líderes populares al ofrecerles reconocimiento internacional, mayor credibilidad, visibilidad mundial a las causas que defienden y apoyo financiero (el premio está dotado con 125,000 dólares estadounidenses) para que puedan seguir trabajando en favor de la renovación y protección del medio ambiente.