Nacen las licencias solidarias

hafhp

El congreso de Creative Commons vio nacer el portal Hafhp (Hungry Artists Feed Hungry People, es decir, artistas hambrientos alimentan personas hambrientas). Este grupo de artistas se ha reunido alrededor de Jamison Young, músico checo, para crear un sistema que permita a cada artista construir una licencia a la medida. De esta forma un artista podría, por ejemplo, ceder de antemano una parte de los derechos de su obra a una ONG, gestionando la otra parte con la empresa que le quiera producir. Este tipo e licencia podría ser no exclusiva dejando a los autores libertad para establecer las condiciones de la explotación comercial.
El sistema busca creas sinergias entre autores, productores, usuarios y otros posibles actores como podría ser, por ejemplo, un ONG que fuera beneficiaria de una parte de la licencia, que tendría todo el interés para promover y difundir la obra del artista.
HAFHP considera que cada artista es dueño de su obra y que la decisión sobre el reparto de los beneficios que ésta genere debe volver a sus manos. Para ello, HAFHP quiere ofrecer a los creadores canales de distribución y marketing alternativos, un contrato de licencia no exclusiva y accesos a ONG y fundaciones a las que el autor, si quiere, puede ceder parte de sus derechos lo que genera un interés en la organización beneficiaria para usar, hacer visible y hasta promover la obra del artista licenciatario.

Negocio abierto

 La propuesta del portal adopta el modelo open business (negocios abiertos), que ha madurado como opción viable de negocios en el entorno de la tecnología y el desarrollo de software freeware. El concepto de negocio abierto suele estar basado en un producto gratuito y puede o no tener un fin comercial, pero lo más destacado de este modelo es el rol central que asume el usuario, sean clientes o audiencia. En el modelos open business los contendios se distribuyen con licencias libres porque el valor económico se multiplica cuando las obras se incorporan al dominio público, no sufren barreras o limitaciones de difusión y a veces mejoran su calidad gracias a la aportación de otros.
La plataforma Open Business  es un buen ejemplo de espacio común donde una comunidad comparte ideas y propuestas para desarrollos empresariales de producción o servicios abiertos. Open Business tiene dos objetivos: crear y sostener un recurso online de ideas, herramientas y modelos de negocio abierto y publicar el primer Manual de Negocios Abiertos.

Una iniciativa similar es la de Our Project, engendrada en el mundo hispano y que pretende ser una espacio pero también una herramienta concreta para el trabajo cooperativo alrededor de proyectos y la común solución de problemas.

Lessing deja Creative Commons para combatir la corrupción

Lawrence Lessing, fundador de la iniciativa Creative Commons anuncia que va a dedicar su trabajo académico y su activismo al tema de la corrupción. El trabajo que Lessing ha desarrollado en los últimos diez años en Creative Commons sobre sobre propiedad intelectual, creatividad y sus implicaciones económicas, le ha convencido de que en muchas ocasiones las decisiones equivocadas se toman no por desconocimiento ni tampoco por falta de comprensión del tema sino por intereses directos o indirectos. Tal y como explica en su blog, la compleja red de intereses personales en la que estamos envueltos influye directamente en las decisiones que tomamos. Si la persona que debe tomar la decisión tiene una posición de poder, este entramado de intereses personales puede tener un efecto devastados en la vida de muchas otras personas. Por ello, Lessing está interesado en investigar y trabajar activamente sobre el tema de la corrupción, enfocando la cuestión desde una perspectiva amplia, ética y no solamente ´tecnica’, según él mismo explica ampliamente en su blog.

Ha sido durante su intervención en el congreso de Creative Commons celebrado a mitad de junio en Dubrovnik, Croacia, cuando Lessing ha anunciado oficialmente la decisión de reducir su papel en Creative Commons y limitar su rol al de director general. Después de haber dedicado diez años de su vida a Creative Commons, apuesta los próximos diez años de su talento a combatir la corrupción, sus raíces y sus efectos.
“Lo hago sin ilusiones” escribe Lessing en su blog, “Estoy seguro al 99 por ciento que el problema sobre el que voy a trabajar seguirá existiendo después de que hayan acabado los diez años de mi mandato. Pero la seguridad del fracaso, a veces, es una razón para intentarlo. Por lo menos, es así en este caso. Tampoco creo en ninguna varita mágica. De verdad soy un principiante. Una parte importante de los próximos diez años los dedicaré a leer y estudiar el trabajo de otros.” Coherente con la filosofía de la creatividad compartida que ha inspirado su trabajo y todo el movimiento CreativeCommons y copyleft, Lessing afirma que centrará su trabajo académico a construir algo nuevo sobre el trabajo de quienes le han precedido. Lessing es profesor de derecho en la Universidad de Stantford, en Estados Unidos, fundador del Centro para Internet y la Sociedad en esta misma Universidad y de la iniciativa Creative Commons, dedicada a favorecer un marco legal que favorezca la creatividad especialmente en el ámbito de las nuevas tecnologías.

Presentado el libro colectivo sobre creatividad de masa

leadbeater

A principio de 2008 verá la luz el libro colectivo editado por los lectores, un proyecto de creatividad colectiva lanzado por Charles Leadbeater al que han contribuido cientos de personas con aportaciones, correcciones y comentarios. We Think (nosotros pensamos) probablemente es de las primeras obra auténticamente interactivas y por ello es todo un himno a la participación y la colaboración como estilo de vida, modelo viable para procesos productivos y fuente inagotable de innovación.
Leadbeater es uno de los pensadores más brillantes que estén trabajando en el área de la innovación y la creatividad y ha asesorado a empresas, gobiernos y autoridades locales sobre estrategias de innovación. Sus investigaciones, laboratorios y actividades de creación colectiva apuntan a demostrar que la gente del siglo XXI está perfectamente capacitada para organizarse sin organización y que las personas pueden combinar habilidades y conocimientos sin necesidad de que un orden jerárquico las guíe y controle.
La tecnología e internet han abierto un mundo infinito de posibilidades por explotar, y no solamente se trata de Google, Wikipedia o Youtube. Los modelos de negocio open-business son solo la punta del iceberg de la nueva forma de organización social que se está gestando y que madurará en poco más de una década.
Linux y el software libre representan la primera amenaza seria a la que Microsoft debe oponerse sin poder comprarlas; unas 800 mil personas habitan Second Life, y más de 7000 empresas están haciendo negocios reales en este entorno virtual cuya organización social está creada en el 95% por sus ciudadanos virtuales.

En sus obras y artículos, Leadbeater afirma que el trabajo colectivo es el canal que permite generar formas complejas de creatividad y medio para que las organizaciones jerárquicas evolucionen hacia formas organizativas sociales y de producción basada en redes del conocimiento.

Superusar, mejor que reciclar

superuse

Reciclar es económicamente rentable, así acaba de confirmar un estudio desarro llado por Waste & Resources Action Programme (WRAP), una organización británica sin ánimo de lucro. 
La producción de basura de todo tipo -doméstica, electrónica, industrial-, ha ido incrementando de forma asombrosa en los últimos veinte años en el llamado primer mundo. Según estadísticas de la Unión Europea, el volumen de basura municipal generado en Europa occidental ha crecido un 23por ciento entre 1995 y 2003, alcanzado la media de 577 kilos de basura por persona. Afortunadamente, también el volumen de reciclaje está aumentando. En los años ’80 en lo Estados Unidos se reciclaba un 9 por ciento de la basura, hoy este porcentaje ha subido hasta el 32 por ciento. Algo muy parecido está ocurriendo en Europa donde algunos países demuestran una sensibilidad ecológica mayor, como por ejemplo Austria y los Países Bajos, donde se recicla aproximadamente el 60 por ciento de la basura, y otros demuestran estar aprendiendo, como el Reino Unido que ha pasado recientemente de reciclar solo el 27 por ciento de su basura a duplicar este porcentaje.
El reciclaje representa el último acto  de la vida de un objeto: cuando ya no puede servir para su uso originario ni se puede adaptar para cumplir alguna otra función, entonces no queda otra opción que trocearlo y, si es posible, separar sus componentes para fundirlos.
Sin embargo, aunque el diseñó de un objeto nace para cumplir una función específica, es posible cambiar el destino de un objeto encontrando nuevos usos según progrese la vida del objeto y su desgaste.
Ésta es la apuesta de Superuse, un tablón virtual y lugar de encuentro de una variopinta comunidad de arquitectos, diseñadores industriales y otras personas interesadas en encontrar nuevas formas de utilizar objetos que ya no pueden cumplir la función por la que fueron diseñados. Así, la comunidad de Superuse intercambia informaciones sobre lo que han venido a llamar superciclaje (upcycling) en contraposición al bajociclaje (downcycling) que se limita a destruir formas y funciones de un cuerpo pero es incapaz de generar nuevos usos y, sobre todo, vislumbrar aplicaciones novedosas de objetos ya producidos en la industria de la construcción y la decoración, lo que puede aportar ideas y diseños inesperados. Por ejemplo, la estructura del asiento de un coche puede perfectamente dejar la carretera y entrar en una casa, o en una oficina, y con simplemente cambiar la tapicería se puede construir un juego de sofás cómodos y adaptables. Los cubos de basura callejeros pueden fácilmente transformarse para que ofrezcan asiento resistente y móvil a los transeúntes y los neumáticos pueden terminar ofreciendo aislamiento a las paredes de nuestra ‘nueva’ casa. La ventaja del superuso es que se requiere muy poca energía (y genera muy pocos residuos) para adaptar un objeto a n nuevo uso mientras que en comparación, el proceso de destrucción de un objeto para su reciclaje es mucho más costoso en términos energéticos y ambientales.

Greenpeace abre la caza… a los OGM ilegales

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Un carguero de maíz modificado ha sido  bloqueado en un muelle en Rotterdam, Países Bajos. Más al sur, en Italia, unas 12000 confecciones de productos hechos con arroz modificado genéticamente han sido retiradas del comercio. Según la organización ecologista Greenpeace, es posible que sea solo la punta del iceberg de la entrada ilegal y masiva de cereales modificados genéticamente.

El arroz transgénico BT63 es uno de los muchos cereales cuya importación es ilegal porque no se considera seguro para el consumo humano: su presencia en el territorio podría contaminar las cepas cultivadas localmente y afectar gravemente a la cadena alimentar del continente. Las confecciones de productos hechos con arroz modificado venían de China, pero este cereal está presente en muchos alimentos elaborados, como los yogures o las papillas para los bebés, lo que imposibilita su detección.

Por el momento la importación de granos modificados está estrictamente reglamentada y controladas, los gobiernos europeos demuestran, aunque timidamente, querer actuar y los activistas medioambientales está alerta y capacitados para realizar investigaciones propias de una película de espionaje. Enm el lado de las empresas, Bayer está a la espera de que se le apruebe la importación en Europa de otro arroz modificado, el LLRICE6, autorización a la que Greenpeace se opone porque Bayer no ha ofrecido ninguna garantía de que su arroz no contaminará los cultivos europeo. Además, todavía no han sido resueltas las dudas sobre los posibles efectos de los alimentos GMO sobre la salud humana.

Según Greenpeace, la ausencia de controles sistemáticos podría estar causando una entrada masiva de productos modificados genéticamente que una vez hayan entrado en la cadena alimentaria será imposible erradicar.
El gobierno holandés, por su parte, está tratando de bloquear la entrada ilegal de maíz transgénico de Estados Unidos. El último cargamento detectado, en el carguero Pakrac, contenía diversas tipos de maíz transgénico entre ellos la variante de la transnacional Monstanto, MON863, que está todavía bajo estudio en la Unión Europea debido a su potencial riesgo para la salud. Greenpeace llama a las autoridades europeas a actuar con más rapidez y eficacia ante lo que según la organización ecologista es una estrategia de ‘invasión biológica’ muy clara.
Greenpeace pide que Europa bloquee toda importación de maíz desde EEUU y otros productos sospechosos de haber sido modificados, antes de que éstos contaminen alimentos y animales continentales. “El papel de la Comisión Europea y los gobiernos europeos no es la de apoyar a la industria biotecnológica sino defender los intereses y la salud de la población europea” afirmó en un comunicado la organización.
Los alimentos vienen modificados genéticamente para que sean más resistentes a las plagas. El arroz chino además contiene una proteína, Cry1Ac, que en laboratorio ha causado reacciones alérgicas en ratas. Otras ratas, alimentadas con el maíz MON 863 de Monsanto, han manifestado síntomas de intoxicación en los riñones e hígado.

Diseño para el otro 90 %

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Los diseñadores buscan soluciones a bajo costo para el 90% de la población mundial que tiene acceso limitado o nulo a bienes esenciales como un techo, agua o servicios higiénicos

“La mayoría de los diseñadores enfocan sus esfuerzos en el desarrollo de productos y servicios exclusivamente para el sector de la población más rico, que representa sólo 10% de la población mundial. Es necesaria una revolución en el diseño para alcanzar el remanente 90%”

Dr. Paul Polak, International Development Enterprise

Prácticamente la mitad de la población mundial vive con menos de 2 dólares al día, pero la pobreza no solamente se ubica en África o Asia: en los Estados Unidos, aproximadamente 3.5 millones de personas viven sin un hogar cada año. Y sobre una población de más de seis mil millones de seres humanos, el 90 porciento no tiene acceso a servicios y productos básicos como energía, agua, salud, educación y un techo.

La exposición Diseño para el otro 90% (Design for the Other 90%) que alberga el neoyorquino Museo Nacional de Diseño Cooper-Hewitt hasta septiembre 2007, reúne las propuestas de universidades, estudios y profesionales: objetos, sistemas y tecnologías para proporcionar accesos económicos a la energía, el agua, la salud, la educación, el transporte. Muchos de estos proyectos aplican criterios de mercado y apuntan a que los usuarios puedan generar beneficios, pero siempre desde una óptica sostenible y responsable, que aborrece la explotación, favorece la inclusión social  y reduce al mínimo el impacto ambiental.

CIRCE: arranca el más grande proyecto de investigación sobre clima del mediterráneo

circe 

La Unión Europea financiará con más de 10 millones  de euro el proyecto CIRCE

El proyecto CIRCE (Climate Change and Impact Reserach: the Mediterranean Environment) que toma el nombre de la maga que intentó hechizar a Ulises en el Mediterráneo, reúne a 62 centros de investigación europeos, magrebíes y norteafricanos de prácticamente todos los países europeos y mediterráneos, desde Portugal hasta Siria, dede el Reino Unido hasta Israel.
El proyecto nace para estudiar la evolución del clima y su impacto social y económico en la región mediterránea, y para identificar las mejores estrategias para combatir los efectos del cambio climático en curso. 
El proyecto CIRCE  ha sido presentado el 3 de mayo en la sede del Centro superior de Investigación científica de Bolonia, un día antes del acto en el que el Comité Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) presentara en Bangkok su IV informe que ilustra técnicas seleccionadas para mitigar los efectos del cambio climático, efectos descritos en las partes dos y tres del informe del Comité.
Tanto CIRCE como IPCC comparten la filosofía de trabajo multidisciplinar: los científicos trabajarán a lo largo de cuatro años para involucrar en sus investigaciones a las comunidades que tienen en la pesca, la agricultura, el comercio y la industria su medio de vida y desarrollo y que tendrán que afrontar los efectos del cambio climático en los próximos años. 
El enfoque multidisciplinario permitirá a los equipos de CIRCE el estudio de las modificaciones del clima del área mediterránea para entender la evolución más probable de las alteraciones que podrían afectar a las radiaciones solares y el ciclo del agua así como los fenómenos atmosféricos extremos y su impacto en los ecosistemas (bosques, ríos, etc.) los ciclos de producción, la cadena alimentaria y la salud humana.
CIRCE dedicará una atención especial a los efectos sociales y al estudio de escenarios que afectan al turismo (una industria clave para la región) el mercado energético y los flujos migratorios.