Yunus, uno de los más grande empresarios de todos los tiempos

yunus

El semanario económico Business Week ha nombrado a Muhammad Yunus como uno de los 30 emprendedores más grandes de todos los tiempos. Yunus, el fundador del banco Grameen que popularizó el microcrédito y que ya ha sido reconocido con el premio Nobel de la Paz en 2006, fue citado por haber sido capaz de formularse una pregunta atípica: “¿qué ocurriría  si un banco concediera un crédito a esas personas que tradicionalmente no lo recibirían nunca?” Yunus, actualmente miembro del consejo directivo de la Fundación Grameen, concibió el microcrédito, instrumento financiero que ha probado ser una herramienta poderosa para que millones de personas pudieran arrancar negocios independientes en entornos afectados por la pobreza y la usura.
Henry Ford, Oprah Winfrey y Bill Gates son otros de los empresarios citados por el Business Week.

Anuncios

Acuerdo entre Starbucks y Etiopía sobre patentes de café

oxfam 

“Este acuerdo representa un enfoque empresarial en línea con los criterios del siglo XXI, que muestran más preocupación por los derechos que por la caridad, el compromiso con una mayor equidad en el modelo de negocio frente a los beneficios a corto plazo”. Cos estas palabras Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam, comentaba la satisfacción de esta organización por el acuerdo alcanzado entre la mayor franquicia de café del mundo, Starbuck, y el Gobierno de Etiopía.
La presión ejercida por los cafeteros etíopes, el gobierno de este país y 93000 activistas de todo el mundo han conseguido que Starbucks reconociera el derecho de los cafeteros a controlar las patentes sobre diversas especialidades de café.
En virtud del acuerdo, Starbucks retirará la solicitud de patentar los derechos de comercialización de diversas variedades de café etíope y a lo largo de los próximos cinco años colaborará con los productores etíopes en la distribución, marketing y licencias de las variedades de café conocidas como Sidamos ,Harar y Yirgacheffe.
Oxfam, organización dedicada a la cooperación para el desarrollo ya la ayuda humanitaria que ha promovido la acción de presión internacional sobre la multinacional, considera que el acuerdo es beneficioso para más de 15 millones de etíopes que viven del café. Este desenlace favorable que aporta beneficios económicos a las dos partes ha sido posible gracias a diversos factores: ante todo la presión de los cafeteros locales sobre su gobierno, luego la voluntad de éste de defender los intereses de los productores locales y la propiedad sobre especialidades de café locales. El apoyo de otras empresas cafetaleras también favoreció el desenlace positivo, como el de una de las distribuidoras de café más importantes de EE.UU., Green Mountain Coffee Roasters, que han firmado acuerdos voluntarios paralelos con la Oficina Etíope de patentes para colaborar con la iniciativa del Gobierno. Más de 93000 personas de todo el mundo apoyaron con su firma la petición lanzada por Oxfam para pedir a Starbucks que retirara su solicitud de patente ante la oficina de EEUU y reconociera los derechos de propiedad de este país sobre sus propios productos tradicionales. El acuerdo alcanzado pone fin al litigio sobre las denominaciones de café del país y asocia al país y la empresa para ayudar a los productores de café en Etiopía.
En su nota de prensa, Oxfam celebra el acuerdo, que concede a los productores un porcentaje más justo de los beneficios por sus marcas de café de prestigio mundial.

Nacen las licencias solidarias

hafhp

El congreso de Creative Commons vio nacer el portal Hafhp (Hungry Artists Feed Hungry People, es decir, artistas hambrientos alimentan personas hambrientas). Este grupo de artistas se ha reunido alrededor de Jamison Young, músico checo, para crear un sistema que permita a cada artista construir una licencia a la medida. De esta forma un artista podría, por ejemplo, ceder de antemano una parte de los derechos de su obra a una ONG, gestionando la otra parte con la empresa que le quiera producir. Este tipo e licencia podría ser no exclusiva dejando a los autores libertad para establecer las condiciones de la explotación comercial.
El sistema busca creas sinergias entre autores, productores, usuarios y otros posibles actores como podría ser, por ejemplo, un ONG que fuera beneficiaria de una parte de la licencia, que tendría todo el interés para promover y difundir la obra del artista.
HAFHP considera que cada artista es dueño de su obra y que la decisión sobre el reparto de los beneficios que ésta genere debe volver a sus manos. Para ello, HAFHP quiere ofrecer a los creadores canales de distribución y marketing alternativos, un contrato de licencia no exclusiva y accesos a ONG y fundaciones a las que el autor, si quiere, puede ceder parte de sus derechos lo que genera un interés en la organización beneficiaria para usar, hacer visible y hasta promover la obra del artista licenciatario.

Negocio abierto

 La propuesta del portal adopta el modelo open business (negocios abiertos), que ha madurado como opción viable de negocios en el entorno de la tecnología y el desarrollo de software freeware. El concepto de negocio abierto suele estar basado en un producto gratuito y puede o no tener un fin comercial, pero lo más destacado de este modelo es el rol central que asume el usuario, sean clientes o audiencia. En el modelos open business los contendios se distribuyen con licencias libres porque el valor económico se multiplica cuando las obras se incorporan al dominio público, no sufren barreras o limitaciones de difusión y a veces mejoran su calidad gracias a la aportación de otros.
La plataforma Open Business  es un buen ejemplo de espacio común donde una comunidad comparte ideas y propuestas para desarrollos empresariales de producción o servicios abiertos. Open Business tiene dos objetivos: crear y sostener un recurso online de ideas, herramientas y modelos de negocio abierto y publicar el primer Manual de Negocios Abiertos.

Una iniciativa similar es la de Our Project, engendrada en el mundo hispano y que pretende ser una espacio pero también una herramienta concreta para el trabajo cooperativo alrededor de proyectos y la común solución de problemas.

Premios a las actividades bancarias sostenibles

FT

Hasta los bancos pueden ser sostenibles. El Financial Times y el IFC (International Finance Corporation, instituto asociado del Banco Mundial) han anunciado en Londres los nombres de los ganadores del segundo Premios a las Actividades Bancarias Sostenibles. El premio, creado por el Financia Times en asociación con el IFC, reconoce las actividades de aquellos bancos que hayan liderado el sector financiero y que, a través de planes de innovación, haya integrado objetivos de sostenibilidad social, medioambiental y energética en sus operaciones financieras. Los bancos compiten en cinco categorías diferentes: actividades bancarias sostenibles, países emergentes, banqueros sostenibles, acuerdos sostenibles y logros en las finanzas de carbón (reducción de emisiones).
El número de solicitudes recibidas en su segunda edición han confirmado el interés del sector: mientras que la primera edición de 2006 recibió unas 90 solicitudes de 48 bancos de 28 países, la segunda edición recibió más de 151 solicitudes desde 100 bancos de unos 51 países. 

Cuando una institución bancaria incorpora en sus actividades una perspectiva sostenible, puede tener un impacto inmediato y de largo alcance en la vida de millones de personas. El concepto de actividades sostenibles para el sector financiero no se limita a los microcréditos sino que implica la revisión de los criterios de ROI (return on investment, es decir le rendimiento de las inversiones) y del riesgo. En los despachos de los consejos de administración, donde una vez sólo contaba el interés inmediato de los inversores, hoy se manejan criterios más amplios de riesgo que incluyen a todas las partes interesadas (los que en inglés de definen como stakeholders), desde los actores sociales hasta las autoridades, y que contemplan diversas variables económicas pero también sociales, como los derechos humanos y laborales, la educación o la corrupción.  Cada vez más instituciones están incorporando indicadores de sostenibilidad, y aunque todavía no haya ninguna institución financiera que premie activamente la responsabilidad social corporativa de una empresa,  sí se empieza a castigar su ausencia. 

Presentado el libro colectivo sobre creatividad de masa

leadbeater

A principio de 2008 verá la luz el libro colectivo editado por los lectores, un proyecto de creatividad colectiva lanzado por Charles Leadbeater al que han contribuido cientos de personas con aportaciones, correcciones y comentarios. We Think (nosotros pensamos) probablemente es de las primeras obra auténticamente interactivas y por ello es todo un himno a la participación y la colaboración como estilo de vida, modelo viable para procesos productivos y fuente inagotable de innovación.
Leadbeater es uno de los pensadores más brillantes que estén trabajando en el área de la innovación y la creatividad y ha asesorado a empresas, gobiernos y autoridades locales sobre estrategias de innovación. Sus investigaciones, laboratorios y actividades de creación colectiva apuntan a demostrar que la gente del siglo XXI está perfectamente capacitada para organizarse sin organización y que las personas pueden combinar habilidades y conocimientos sin necesidad de que un orden jerárquico las guíe y controle.
La tecnología e internet han abierto un mundo infinito de posibilidades por explotar, y no solamente se trata de Google, Wikipedia o Youtube. Los modelos de negocio open-business son solo la punta del iceberg de la nueva forma de organización social que se está gestando y que madurará en poco más de una década.
Linux y el software libre representan la primera amenaza seria a la que Microsoft debe oponerse sin poder comprarlas; unas 800 mil personas habitan Second Life, y más de 7000 empresas están haciendo negocios reales en este entorno virtual cuya organización social está creada en el 95% por sus ciudadanos virtuales.

En sus obras y artículos, Leadbeater afirma que el trabajo colectivo es el canal que permite generar formas complejas de creatividad y medio para que las organizaciones jerárquicas evolucionen hacia formas organizativas sociales y de producción basada en redes del conocimiento.

Superusar, mejor que reciclar

superuse

Reciclar es económicamente rentable, así acaba de confirmar un estudio desarro llado por Waste & Resources Action Programme (WRAP), una organización británica sin ánimo de lucro. 
La producción de basura de todo tipo -doméstica, electrónica, industrial-, ha ido incrementando de forma asombrosa en los últimos veinte años en el llamado primer mundo. Según estadísticas de la Unión Europea, el volumen de basura municipal generado en Europa occidental ha crecido un 23por ciento entre 1995 y 2003, alcanzado la media de 577 kilos de basura por persona. Afortunadamente, también el volumen de reciclaje está aumentando. En los años ’80 en lo Estados Unidos se reciclaba un 9 por ciento de la basura, hoy este porcentaje ha subido hasta el 32 por ciento. Algo muy parecido está ocurriendo en Europa donde algunos países demuestran una sensibilidad ecológica mayor, como por ejemplo Austria y los Países Bajos, donde se recicla aproximadamente el 60 por ciento de la basura, y otros demuestran estar aprendiendo, como el Reino Unido que ha pasado recientemente de reciclar solo el 27 por ciento de su basura a duplicar este porcentaje.
El reciclaje representa el último acto  de la vida de un objeto: cuando ya no puede servir para su uso originario ni se puede adaptar para cumplir alguna otra función, entonces no queda otra opción que trocearlo y, si es posible, separar sus componentes para fundirlos.
Sin embargo, aunque el diseñó de un objeto nace para cumplir una función específica, es posible cambiar el destino de un objeto encontrando nuevos usos según progrese la vida del objeto y su desgaste.
Ésta es la apuesta de Superuse, un tablón virtual y lugar de encuentro de una variopinta comunidad de arquitectos, diseñadores industriales y otras personas interesadas en encontrar nuevas formas de utilizar objetos que ya no pueden cumplir la función por la que fueron diseñados. Así, la comunidad de Superuse intercambia informaciones sobre lo que han venido a llamar superciclaje (upcycling) en contraposición al bajociclaje (downcycling) que se limita a destruir formas y funciones de un cuerpo pero es incapaz de generar nuevos usos y, sobre todo, vislumbrar aplicaciones novedosas de objetos ya producidos en la industria de la construcción y la decoración, lo que puede aportar ideas y diseños inesperados. Por ejemplo, la estructura del asiento de un coche puede perfectamente dejar la carretera y entrar en una casa, o en una oficina, y con simplemente cambiar la tapicería se puede construir un juego de sofás cómodos y adaptables. Los cubos de basura callejeros pueden fácilmente transformarse para que ofrezcan asiento resistente y móvil a los transeúntes y los neumáticos pueden terminar ofreciendo aislamiento a las paredes de nuestra ‘nueva’ casa. La ventaja del superuso es que se requiere muy poca energía (y genera muy pocos residuos) para adaptar un objeto a n nuevo uso mientras que en comparación, el proceso de destrucción de un objeto para su reciclaje es mucho más costoso en términos energéticos y ambientales.

Los productos del comercio responsable llegan a las escuelas

escuela I

Según fuentes europeas, Italia lidera la campaña continental para que las compras de mercaderías y alimentos de las instituciones públicas cumplan criterios  socialmente responsables.
Los comedores de las escuelas pueden ser un cliente poderoso y una fuente de ingresos importante para las cooperativas que en los países del tercer mundo proveen productos de este tipo de comercio sin intermediarios. Si se adoptaran políticas a escala continental en esta dirección, se obtendrían beneficios tangibles también en términos de reducción de la contaminación ambiental porque estos productos suele responder a los estándares de la producción ecológica. Además sería una forma para que el alumnado aprendiera el valor de los alimentos en términos económicos y también nutricionales.
Desde el año 2006 el Gobierno de Italia está invitando de manera formal, a través de una reglamentación, a las autoridades locales a que privilegiaran los productos del comercio justo en sus campañas de compra. El decreto apuntaba inicialmente  una ‘cesta’ de dos productos muy usados en la alimentación infantil, los platanos y las galletas.
El comercio justo, cuyo origen remonta a los años ’40 y que actualmente se concentra en un 60 por ciento en la Unión Europea, reduce la intervención de intermediarios y asegura a los productores un precio de compra justo. En 2005 este tipo de comercio alcanzó un volumen de negocio superior a los 1400 millones de dólares, y su expansión parece imparable ahora que ya se están confirmando los beneficios concretos que este sistema reporta a los productores y a sus comunidades, especialmente desde las perspectivas de estrategias eficaces de lucha contra la pobreza. Desde el año 2000 el mercado europeo de compras ‘justas’ ha ido creciendo al ritmo del 20 por ciento anual. La adopción oficial de políticas públicas de compras justas generaría un volumen de negocio muy significativo para muchos países en vía de desarrollo, y los activistas contra la pobreza insisten en afirmar que los gobiernos tienen el deber de promover modelos de producción y consumo y sistemas de vida sostenibles. La presencia de estros productos en las escuelas tendría entonces un valor educativo no solamente para el alumnado sino sobre todo para sus padres, y este efecto multiplicador aceleraría el retorno de beneficios a las comunidades de productores.
 Una directiva de la Unión Europea de 2004 sobre contratos del sector público establece que la sostenibidad de los procesos de producción y su impacto social pueden ser elementos que influyen a la hora de aprobar las compras. Activistas del comercio justo piden que Europa no se limite a invitar sino que opte por dar un trato preferente al comercio equitativo.

Qué es el comercio justo

Con el término Comercio Justo se indica lo que en realidad sería la forma de intercambio más natural entre comunidades no hostiles, y seguramente ha habido ‘comercio justo’ a lo largo de muchos siglos antes de que la economía se mundializara. Según el Forum de Comercio Internacional la primera iniciativa del comercio justo de productos básicos y artesanía nacó con el movimiento estadounidense Ten Thousand Villages (ex Self Help Crafts) en 1946, y la primera tienda de comercio justo se inauguró en 1958. En 1967 Oxfam creó una organización de comercio justo y en el mismo año nació Fair Trade Organisatie en los Países Bajos. La primera tienda Third World Shop abrió sus puertas en 1969.
La segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) celebrada en 1968, impulsó el concepto de equidad comercial con el lema: “Comercio sí, ayuda no”.