La población urbana mundial ya supera a la rural, pero las ciudades pueden ser más humanas

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Según estimaciones de la ONU, en algún momento del 2007, por primera vez en la historia de la humanidad la población urbana superará a la población rural.
La planificación urbanística y los estilos de vida que ésta fomenta causan un fuerte impacto ambiental negativo sobre el planeta por malgastar inmensas fuentes de energía, provocar un consumo desmesurado y generar un exceso de residuos.

Ya desde los años ’70 ha habido ciudades que han optado por aplicar modelos de desarrollo alternativos a la urbanización masiva y masificante. Uno de los modelos más interesantes es el que ofrece Curitiba, en Brasil, ciudad cuya población se ha duplicado en los últimos treinta años pero que ha logrado reducir la congestión  del tráfico en más del 30 por ciento gracias a un eficaz sistema de transporte público. Más de los dos tercios de los desplazamientos en Curitiba se efectúan por bus.

Otra intervención urbana exitosa es la que realizó Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá entre 1998 y 2001, quien consiguió reducir el tráfico y la contaminación urbana, involucró a la población en la gestión ciudadana y estableció el grado de seguridad de las calles de la capital colombiana en un nivel bien superior al de muchas ciudades norteamericanas como Washington D.C. o Chicago.

Compartir es ecológico 

El rol de la población es clave para obtener cambios sostenidos y sostenibles en la calidad de vida de las ciudades. El movimiento de la covivienda, o cohousing, está atrayendo a un número creciente de personas que ven en la cohabitación intencional una manera para transformar el impacto de la urbanización tanto sobre el entorno como sobre las personas.
Nacida en Dinamarca en los años ’60, la práctica del cohousing ha ido ganando adeptos en el resto de Europa, en Estados Unidos, Australia, Canadá y Nueva Zelanda. El movimiento de las coviviendas promueve un estilo de vida y comportamientos sociales beneficiosos para el entorno de acuerdo a la idea de que el elemento clave para la sostenibilidad está en el conjunto de las personas y su habilidad para autogobernarse y tomar decisiones de forma colectiva.
La covivienda no es una comunidad (o lo que antaño se llamó comuna) sino un enfoque que combina la propiedad privada con la idea de compartir instalaciones comunes y así reducir gastos, fomentando al mismo tiempo las relaciones entre vecinos. Las covivienda están diseñadas para que haya muchas zonas compartidas, las que pueden variar según se trate de covivendas urbanas o rurales, pero casi todas suelen incluir comedores, lavaderos, gimnasios y saunas, salas de juegos, guarderías, a veces escuelas y algunas hasta oficinas comunes. En Estados Unidos muchos estudios de architectura se han especializado en el diseño de estas viviendas.
En España existen diversas coviviendas, en el sur están formadas principalmente por familias de origen anglosajón mientras que las del norte tienen un corte más activista y enraizado en el territorio, aunque sus moradores siguen manteniendo un característico corte internacional.
La experiencia acumulada en las últimas décadas por los proyectos de covivienda ha demostrado ampliamente su impacto favorable sobre el entorno y los individuos porque se trata de propuestas urbanísticamente coherentes y a la medida del ser humano, con más espacios verdes, más facilidades para la atención de niños y ancianos  y más espacios comunes. Además, fomentan las relaciones sociales y de solidaridad, influyen en el tejido económico del entorno y reducen la necesidad de deslazamientos.
Espacio educativamente favorable para los niños, las coviviendas aseguran una sostenibilidad de largo plazo al fomentar comportamientos sociales e individuales más respetuosos.
En la foto, el Eastern Village Cohousing, en Silver Spring, Washington DC. Se trata de un conjunto de 56 unidades habitacionales con apartamentos de diversos tamaños desde los 50 hasta los 180 metros cuadrados: la comunidad urbana que allí vive comparte espacios para gimnasios y yoga, terrazas, espacios para los juegos infantiles, unas grandes salas comedores y otros servicios.

cohouse

Nacen las licencias solidarias

hafhp

El congreso de Creative Commons vio nacer el portal Hafhp (Hungry Artists Feed Hungry People, es decir, artistas hambrientos alimentan personas hambrientas). Este grupo de artistas se ha reunido alrededor de Jamison Young, músico checo, para crear un sistema que permita a cada artista construir una licencia a la medida. De esta forma un artista podría, por ejemplo, ceder de antemano una parte de los derechos de su obra a una ONG, gestionando la otra parte con la empresa que le quiera producir. Este tipo e licencia podría ser no exclusiva dejando a los autores libertad para establecer las condiciones de la explotación comercial.
El sistema busca creas sinergias entre autores, productores, usuarios y otros posibles actores como podría ser, por ejemplo, un ONG que fuera beneficiaria de una parte de la licencia, que tendría todo el interés para promover y difundir la obra del artista.
HAFHP considera que cada artista es dueño de su obra y que la decisión sobre el reparto de los beneficios que ésta genere debe volver a sus manos. Para ello, HAFHP quiere ofrecer a los creadores canales de distribución y marketing alternativos, un contrato de licencia no exclusiva y accesos a ONG y fundaciones a las que el autor, si quiere, puede ceder parte de sus derechos lo que genera un interés en la organización beneficiaria para usar, hacer visible y hasta promover la obra del artista licenciatario.

Negocio abierto

 La propuesta del portal adopta el modelo open business (negocios abiertos), que ha madurado como opción viable de negocios en el entorno de la tecnología y el desarrollo de software freeware. El concepto de negocio abierto suele estar basado en un producto gratuito y puede o no tener un fin comercial, pero lo más destacado de este modelo es el rol central que asume el usuario, sean clientes o audiencia. En el modelos open business los contendios se distribuyen con licencias libres porque el valor económico se multiplica cuando las obras se incorporan al dominio público, no sufren barreras o limitaciones de difusión y a veces mejoran su calidad gracias a la aportación de otros.
La plataforma Open Business  es un buen ejemplo de espacio común donde una comunidad comparte ideas y propuestas para desarrollos empresariales de producción o servicios abiertos. Open Business tiene dos objetivos: crear y sostener un recurso online de ideas, herramientas y modelos de negocio abierto y publicar el primer Manual de Negocios Abiertos.

Una iniciativa similar es la de Our Project, engendrada en el mundo hispano y que pretende ser una espacio pero también una herramienta concreta para el trabajo cooperativo alrededor de proyectos y la común solución de problemas.

Los productos del comercio responsable llegan a las escuelas

escuela I

Según fuentes europeas, Italia lidera la campaña continental para que las compras de mercaderías y alimentos de las instituciones públicas cumplan criterios  socialmente responsables.
Los comedores de las escuelas pueden ser un cliente poderoso y una fuente de ingresos importante para las cooperativas que en los países del tercer mundo proveen productos de este tipo de comercio sin intermediarios. Si se adoptaran políticas a escala continental en esta dirección, se obtendrían beneficios tangibles también en términos de reducción de la contaminación ambiental porque estos productos suele responder a los estándares de la producción ecológica. Además sería una forma para que el alumnado aprendiera el valor de los alimentos en términos económicos y también nutricionales.
Desde el año 2006 el Gobierno de Italia está invitando de manera formal, a través de una reglamentación, a las autoridades locales a que privilegiaran los productos del comercio justo en sus campañas de compra. El decreto apuntaba inicialmente  una ‘cesta’ de dos productos muy usados en la alimentación infantil, los platanos y las galletas.
El comercio justo, cuyo origen remonta a los años ’40 y que actualmente se concentra en un 60 por ciento en la Unión Europea, reduce la intervención de intermediarios y asegura a los productores un precio de compra justo. En 2005 este tipo de comercio alcanzó un volumen de negocio superior a los 1400 millones de dólares, y su expansión parece imparable ahora que ya se están confirmando los beneficios concretos que este sistema reporta a los productores y a sus comunidades, especialmente desde las perspectivas de estrategias eficaces de lucha contra la pobreza. Desde el año 2000 el mercado europeo de compras ‘justas’ ha ido creciendo al ritmo del 20 por ciento anual. La adopción oficial de políticas públicas de compras justas generaría un volumen de negocio muy significativo para muchos países en vía de desarrollo, y los activistas contra la pobreza insisten en afirmar que los gobiernos tienen el deber de promover modelos de producción y consumo y sistemas de vida sostenibles. La presencia de estros productos en las escuelas tendría entonces un valor educativo no solamente para el alumnado sino sobre todo para sus padres, y este efecto multiplicador aceleraría el retorno de beneficios a las comunidades de productores.
 Una directiva de la Unión Europea de 2004 sobre contratos del sector público establece que la sostenibidad de los procesos de producción y su impacto social pueden ser elementos que influyen a la hora de aprobar las compras. Activistas del comercio justo piden que Europa no se limite a invitar sino que opte por dar un trato preferente al comercio equitativo.

Qué es el comercio justo

Con el término Comercio Justo se indica lo que en realidad sería la forma de intercambio más natural entre comunidades no hostiles, y seguramente ha habido ‘comercio justo’ a lo largo de muchos siglos antes de que la economía se mundializara. Según el Forum de Comercio Internacional la primera iniciativa del comercio justo de productos básicos y artesanía nacó con el movimiento estadounidense Ten Thousand Villages (ex Self Help Crafts) en 1946, y la primera tienda de comercio justo se inauguró en 1958. En 1967 Oxfam creó una organización de comercio justo y en el mismo año nació Fair Trade Organisatie en los Países Bajos. La primera tienda Third World Shop abrió sus puertas en 1969.
La segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) celebrada en 1968, impulsó el concepto de equidad comercial con el lema: “Comercio sí, ayuda no”.

Construye tu casa

casa paja

La cooperativa BAH (Bajo el Asfalto Está la Huerta) acaba de empezar en Madrid un curso sobre cómo construir casas con balas de paja. La Red de Construcción con Balas de Paja tiene en agenda diversos cursos en Girona y Valencia y su sitio web publica una lista de 32 localidades donde existen construcciones de balas de paja y revoco de arcilla. Esta técnica antigua está siendo recuperada para repoblar (y a veces poblar) áreas rurales y al mismo tiempo para ofrecer respuestas habitacionales asequibles y, sobre todo, sostenibles con el ambiente.
Las balas de paja son un material muy económico, proporcionan un aislamiento muy alto y las técnicas de construcción actuales permiten levantar casas de dos plantas o más. Mucha arquitectura rural tradicional utiliza la paja y la tierra como elemento aislante, lo que reduce de forma importante el consumo energético para calentar o refrigerar los interiores. Estas construcciones permiten montar puertas y ventanas así como el sistema de cableado y tuberías necesario para asegurar que la vivienda ofrezca condiciones de habitabilidad estándar, con agua (aunque de depósito) y servicios higiénicos.

fujy 

Si a pesar de ello, el estilo de estas construcciones resultara de todas formas demasiado alternativo, no es necesario renunciar al diseño y al confort: las técnicas de la arquitectura bioclimática han evolucionado tanto que hoy es posible construir un edificio bioclimático perfectamente compatible con el ambiente, sostenible energéticamente y además de alta tecnología y mucho diseño. Fujy, en la sierra de Madrid, es una casa de más de 300 metros cuadrado que nació como piso-piloto de un proyecto empresarial basado en la arquitectura sostenible. Fujy reúne muchas de las empresas más punteras en las áreas de los materiales de construcción, la domótica, los sistemas de iluminación, climatización y  aislamiento, el reciclaje de las aguas y de los  residuos. Esta vivienda permite reducir el impacto ambiental en todo el ciclo de vida de la construcción, desde su levantamiento hasta el día en que haya que reformarla o tirarla abajo.

Semillas contra la criminalidad organizada

Este verano diversos campos de trabajo acogerán a las personas que voluntariamente quieren trabajar las tierras confiscadas a la criminalidad organizada del territorio italiano, desde  el norte hasta las islas. Las tierras, confiscadas a cabos de la mafia de la talla de Totó Riina y Bernardo Provenzano, están siendo labradas desde hace ya unos ocho años por cooperativas de trabajo agrícola locales. Los voluntarios y voluntarias que acudan a estos campos de trabajo, diseminados por ocho regiones del país, no solamente apoyarán en las tareas del campo, sino que atenderán cursos y sesiones informativas sobre la lucha contra la mafia, las actividades y realidades de quienes se enfrenta a la criminaliodad organizada, a veces pagando un precio muy alto y hasta con la vida su elección. Las tierras confiscadas suelen estar ubicadas en entornos sociales seriamente marcados por la presencia de la criminalidad organizada: justamente uno de los objetivos de esta actividad es la de abrir estos entornos sociales cerrados creando oportunidades para el intercambio y la colaboración. No se trata únicamente de hacer productivas unas fincas que habían sido sequestradas por los cabos, sino además devolver a la comunidad local el beneficio de sus frutos.

Esta actividad ha sido organizada por la Lega Ambiente, Libera y el Ministerio de las Políticas Juveniles y las Actividades Deportivas. Hace ya varios años en que existen en comercio productos ‘antimafia’: aceites, tomate frito, legumbres, pastas, frutos secos. Ahora la Bottega dei Sapori se erige como símbolo de que es posible cambiar hasta en las tierras de la mafia.
Libera, Asociaciones, nombres y números contra la mafia, nació en 1995 para luchar contra la criminalidad organizada y para el triunfo de la legalidad y la justicia. Actualmente Libera reúne más de 1200 asociaciones, escuelas y grupos de base.
La organización aprovecha espacios como la ley sobre el uso social de los bienes confiscados a las mafias para desarrollar desarrollar su trabajo en favor de la legalidad y contra la corrupción y la usura.

La cosecha del comercio justo reparte beneficios

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El comercio justo funciona; los datos brutos sobre exportación afectan positivamente las condiciones laborales y de vida de miles familias campesinas que apostaron por el sistema de comercio justo. Por ejemplo, más de 675 mil kilos de café orgánico, miel y cardamomo han sido exportados  en 2006 por la Asociación Chajulense de Guatemala. La Asociación Cahjulense reúne a 1800 personas y grupos que cultivan café en las regiones occidentales del Quiché y Huehuetenango. La Asociación está certificada por el sello internacional del comercio justo, FLO  y exporta café a Europa y Estados Unidos. FLO concede la marca Comercio Justo solamente después de haber verificado que tanto los procesos de producción como las relaciones laborales cumplen con determinados criterios, por ejemplo un entorno de trabajo seguro y prácticas laborales que aseguren igualdad de género, la erradicación del trabajo infantil o un impacto ambiental no negativo. Además, se pide a las cooperativas que reinviertan los beneficios en asegurar el desarrollo de su comunidad. Las organizaciones del Comercio Justa han permitido que los pequeños cultivadores accedan a unos mercados difíciles (como el del café y otras materias primas) que las grandes multinacionales tenían cerrados y controlados. Además de los ingresos económicos, otro beneficio significativo que aporta el comercio justo es su impacto social en el medio y largo plazo, porque impide el trabajo infantil y, al exigir la reinversión de los beneficios, establece las condiciones para la mejora de las condiciones de vida, salud y educación de enteras comunidades. En la region centroamericana hay más de 90 organizaciones certificadas por FLO que exportan productos alimentarios (café, miel, sésamo, azúcar, plátanos, cacao y frutos secos) y artesanía.