Acuerdo entre Starbucks y Etiopía sobre patentes de café

oxfam 

“Este acuerdo representa un enfoque empresarial en línea con los criterios del siglo XXI, que muestran más preocupación por los derechos que por la caridad, el compromiso con una mayor equidad en el modelo de negocio frente a los beneficios a corto plazo”. Cos estas palabras Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam, comentaba la satisfacción de esta organización por el acuerdo alcanzado entre la mayor franquicia de café del mundo, Starbuck, y el Gobierno de Etiopía.
La presión ejercida por los cafeteros etíopes, el gobierno de este país y 93000 activistas de todo el mundo han conseguido que Starbucks reconociera el derecho de los cafeteros a controlar las patentes sobre diversas especialidades de café.
En virtud del acuerdo, Starbucks retirará la solicitud de patentar los derechos de comercialización de diversas variedades de café etíope y a lo largo de los próximos cinco años colaborará con los productores etíopes en la distribución, marketing y licencias de las variedades de café conocidas como Sidamos ,Harar y Yirgacheffe.
Oxfam, organización dedicada a la cooperación para el desarrollo ya la ayuda humanitaria que ha promovido la acción de presión internacional sobre la multinacional, considera que el acuerdo es beneficioso para más de 15 millones de etíopes que viven del café. Este desenlace favorable que aporta beneficios económicos a las dos partes ha sido posible gracias a diversos factores: ante todo la presión de los cafeteros locales sobre su gobierno, luego la voluntad de éste de defender los intereses de los productores locales y la propiedad sobre especialidades de café locales. El apoyo de otras empresas cafetaleras también favoreció el desenlace positivo, como el de una de las distribuidoras de café más importantes de EE.UU., Green Mountain Coffee Roasters, que han firmado acuerdos voluntarios paralelos con la Oficina Etíope de patentes para colaborar con la iniciativa del Gobierno. Más de 93000 personas de todo el mundo apoyaron con su firma la petición lanzada por Oxfam para pedir a Starbucks que retirara su solicitud de patente ante la oficina de EEUU y reconociera los derechos de propiedad de este país sobre sus propios productos tradicionales. El acuerdo alcanzado pone fin al litigio sobre las denominaciones de café del país y asocia al país y la empresa para ayudar a los productores de café en Etiopía.
En su nota de prensa, Oxfam celebra el acuerdo, que concede a los productores un porcentaje más justo de los beneficios por sus marcas de café de prestigio mundial.

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Los productos del comercio responsable llegan a las escuelas

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Según fuentes europeas, Italia lidera la campaña continental para que las compras de mercaderías y alimentos de las instituciones públicas cumplan criterios  socialmente responsables.
Los comedores de las escuelas pueden ser un cliente poderoso y una fuente de ingresos importante para las cooperativas que en los países del tercer mundo proveen productos de este tipo de comercio sin intermediarios. Si se adoptaran políticas a escala continental en esta dirección, se obtendrían beneficios tangibles también en términos de reducción de la contaminación ambiental porque estos productos suele responder a los estándares de la producción ecológica. Además sería una forma para que el alumnado aprendiera el valor de los alimentos en términos económicos y también nutricionales.
Desde el año 2006 el Gobierno de Italia está invitando de manera formal, a través de una reglamentación, a las autoridades locales a que privilegiaran los productos del comercio justo en sus campañas de compra. El decreto apuntaba inicialmente  una ‘cesta’ de dos productos muy usados en la alimentación infantil, los platanos y las galletas.
El comercio justo, cuyo origen remonta a los años ’40 y que actualmente se concentra en un 60 por ciento en la Unión Europea, reduce la intervención de intermediarios y asegura a los productores un precio de compra justo. En 2005 este tipo de comercio alcanzó un volumen de negocio superior a los 1400 millones de dólares, y su expansión parece imparable ahora que ya se están confirmando los beneficios concretos que este sistema reporta a los productores y a sus comunidades, especialmente desde las perspectivas de estrategias eficaces de lucha contra la pobreza. Desde el año 2000 el mercado europeo de compras ‘justas’ ha ido creciendo al ritmo del 20 por ciento anual. La adopción oficial de políticas públicas de compras justas generaría un volumen de negocio muy significativo para muchos países en vía de desarrollo, y los activistas contra la pobreza insisten en afirmar que los gobiernos tienen el deber de promover modelos de producción y consumo y sistemas de vida sostenibles. La presencia de estros productos en las escuelas tendría entonces un valor educativo no solamente para el alumnado sino sobre todo para sus padres, y este efecto multiplicador aceleraría el retorno de beneficios a las comunidades de productores.
 Una directiva de la Unión Europea de 2004 sobre contratos del sector público establece que la sostenibidad de los procesos de producción y su impacto social pueden ser elementos que influyen a la hora de aprobar las compras. Activistas del comercio justo piden que Europa no se limite a invitar sino que opte por dar un trato preferente al comercio equitativo.

Qué es el comercio justo

Con el término Comercio Justo se indica lo que en realidad sería la forma de intercambio más natural entre comunidades no hostiles, y seguramente ha habido ‘comercio justo’ a lo largo de muchos siglos antes de que la economía se mundializara. Según el Forum de Comercio Internacional la primera iniciativa del comercio justo de productos básicos y artesanía nacó con el movimiento estadounidense Ten Thousand Villages (ex Self Help Crafts) en 1946, y la primera tienda de comercio justo se inauguró en 1958. En 1967 Oxfam creó una organización de comercio justo y en el mismo año nació Fair Trade Organisatie en los Países Bajos. La primera tienda Third World Shop abrió sus puertas en 1969.
La segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) celebrada en 1968, impulsó el concepto de equidad comercial con el lema: “Comercio sí, ayuda no”.

La cosecha del comercio justo reparte beneficios

cafe

El comercio justo funciona; los datos brutos sobre exportación afectan positivamente las condiciones laborales y de vida de miles familias campesinas que apostaron por el sistema de comercio justo. Por ejemplo, más de 675 mil kilos de café orgánico, miel y cardamomo han sido exportados  en 2006 por la Asociación Chajulense de Guatemala. La Asociación Cahjulense reúne a 1800 personas y grupos que cultivan café en las regiones occidentales del Quiché y Huehuetenango. La Asociación está certificada por el sello internacional del comercio justo, FLO  y exporta café a Europa y Estados Unidos. FLO concede la marca Comercio Justo solamente después de haber verificado que tanto los procesos de producción como las relaciones laborales cumplen con determinados criterios, por ejemplo un entorno de trabajo seguro y prácticas laborales que aseguren igualdad de género, la erradicación del trabajo infantil o un impacto ambiental no negativo. Además, se pide a las cooperativas que reinviertan los beneficios en asegurar el desarrollo de su comunidad. Las organizaciones del Comercio Justa han permitido que los pequeños cultivadores accedan a unos mercados difíciles (como el del café y otras materias primas) que las grandes multinacionales tenían cerrados y controlados. Además de los ingresos económicos, otro beneficio significativo que aporta el comercio justo es su impacto social en el medio y largo plazo, porque impide el trabajo infantil y, al exigir la reinversión de los beneficios, establece las condiciones para la mejora de las condiciones de vida, salud y educación de enteras comunidades. En la region centroamericana hay más de 90 organizaciones certificadas por FLO que exportan productos alimentarios (café, miel, sésamo, azúcar, plátanos, cacao y frutos secos) y artesanía.